martes, 20 de julio de 2010

HERMANAS MENORES...

Son un verdadero desperdicio, un gasto de oxígeno injustificado...
(Quién dijo que el borrador es siempre lo primero...?)

Uno abre el duro camino paternal para que las generaciones venideras tengan una vida más facil, ¿y qué aparece? un elemento que no sabe ni cocinarse para si, y encima gana la complicidad de la madre logrando así no hacer nada!!! Por lo menos este es el caso de mi hermana:

Ella se malacostumbró a que le hicieran todo, y fue quizás la necesidad de mi vieja de sentir que alguien sangre de su sangre fuera dependiente de ella (cabe aclarar que yo desde chico fui bastante autosufuciente y enemigo de que mis padres participaran de tareas escolares o cualquier cosa que conllevara el compartir demasiado tiempo con ellos) la que hizo que se llegara al colmo de que una mirada de mi madre la autorizara a mi hermana a mover un pelo. En varias oportunidades le dije: "Yovi, llevá el plato a la pileta , dale?"(por dar un ejemplo); El acto reflejo de esto siempre era la mirada de mi hermana dirigida hacia mi mamá. Generalmente esta última retrucaba con un "dejá yovi, yo lo hago..."
Así se crió mi hermana en esta familia, ignorada por mi padre en muchos aspectos ( es decir, como sabe que no tiene fuerza, jamás la va a llamar a ella para realizar alguna labor hogareña) y protegida de sobremanera por mi mamá.
El problema aparece, a mi entender, cuando Yovi descifra que el embobamiento que mis viejos sienten por ella podría ser utilizado para vivir realmente bien... esto se da en los albores de su adolescencia, cuando la nena empezó a crecer: Como era de esperarse, mi hermana es una cabeza de ganado más de la adolescencia, tan mediocre como la mayoría de los jovenes de secundaria de hoy en día, pero cuenta con el aval maternal para mantenerse en ese estrato y al parecer no va a salir de ahí hasta los 45 años, o más. Ella sabe que para mantenerse "in" en la escuela es necesario verstirse con ropa de marca, tener celular con cámara y poner cara de pelotuda cuando le hablan. Y parte de esa formula mágica para seguir en "Pelotulandia" la brinda mi madre, o su tarjeta. Cuando yo vivía en mi casa, toooooooodo el día me estaban rompiendo las pelotas con cosas que no tenían razón de ser: mi viejo decía que durante las vacaciones debía levantarme temprano y estudiar para el año siguiente, o para el siguiente semestre (¿¿¿???), o mi vieja me mandaba a comprar al super alegando que debía cooperar en la casa, esperando a que regresara con los artículos, sólo para recordar lo que faltaba agregar en la listita de compras... Mi hermana se la pasa durmiendo como un oso cansado hasta las 13 hs todos los días (ni siquiera llega al almuerzo a tiempo, y cuando se digna a aparecer lo hace con los pelos revueltos como un lampazo y con las marcas de la almohada en la cara) y no sabe qué es un supermercado ni de dónde salen los productos con los que se lava el pelo!
La veo pocas veces al día, sólo deja su habitación cuando el hambre se hace presente o en el brevísimo tiempo que ocupa en atender a sus amigas cuando la buscan en casa, antes de irse con ellas. El resto del día se la pasa en su habitación mirando el Facebook o chateando con las amigas que dejó de ver 15 minutos atrás, eso cuando no está haciendo fotosíntesis desde su cama.
Al entrar en su habitación ya se puede percibir en el aire el polvo que reina en el ambiente, al igual que en los muebles, a los que no les haría mal que les pasara un plumero.
Cuando yo era chico vivía recibiendo cagadas a pedos porque mi habitación estaba sucia, y tampoco era para tanto, la verdad. Pero o mi familia no entra en su habitación, o se descubrió que el polvo tiene propiedades curativas y fomentan su acumulación porque si yo hubiera tenido mi cuarto en esas condiciones me hubieran pegado una patada en el culo que me habría dejado en órbita.
Lo cierto es que yo al principio creía que el monstruo en que se había convertido mi hermana era producto de mi rebeldía juvenil, y me cargó de culpa... pero al descubrir que mi hermano menor (menor incluso que ella), todavía padece algunas de las huevadas que tienen mis viejos en la cabeza (y las que le quedan por pasar), me sentí reconfortado, si bien me apena lo que le queda por recorrer, por lo menos sé que no es que mis viejos hayan creido que conmigo habían hecho algo mal y buscaban remediarlo en la crianza de mi hermana, sino que saben que de ella mucho no se puede esperar y en vez de tratar de corregirla al pedo y amargarse, han decidido hacer la vida de los 3 más amena dejándola pasar de largo, como la hija a la que no molestaron. otra teoría es que al llevarse mis hermanos dos años entre ellos y 8 años de diferencia mi hermana conmigo, la brecha de tiempo sólo les dió un elemento a quién molestar ( o sea a mi) y ahora en cambio han decidido joder a uno sólo, que por desgracia es el menor (les juro que hay veces que escucho a mi mamá renegar por el estado de la habitación de él, y al compararla con la de mi hermana, quedo sorprendido por lo injustos que son, pero bué...). También pensé en una teoría de índole machista, pero como no lo soy, la dejé de lado...
Creo que todo lo que he escrito se debe a que admiro a mi hermana. Ella supo ver la brecha de la facilidad, hizo pautas de vida algunas pequeñas reglas que hay que seguir para que no la molesten nuestros viejos: cuando escucha quilombo se borra, cuando escucha "trabajo" se borra, si le piden un vaso con agua, lo sirve y se borra, se la ve venir...Y SE BORRA!
NO CREAS QUE TENGO BRONCA, TE ADMIRO POR HABER LOGRADO ALGO QUE YO NO PUDE: SOBREVIVIR EN ESA CASA. QUIZÁS NI SIQUIERA TE TENGAS QUE IR A ESTUDIAR UNA CARRERA A OTRA PROVINCIA, QUIZÁS HASTA TE PUEDAS DAR EL LUJO DE RECURSAR UNA MATERIA SIN QUE TE DIGAN NI "MÚ".

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